La Cárcel de Cananéa

John Christopher SoRelle (my brother),
Juarez Mexico, circa 1960.
Used without permission.

My father was a great fan of the old corridos. He would take my brother and me on trips to La Ciudad Juarez where he would march us over the border past all the street vendors, past all the tourist shops until we arrived in a neighborhood with no other anglos in sight. First we'd listen to a blind harp player on the street corner. He was always there, same place. Then we would proceed to the Cantina San Luis, with its model of the Spirit of St. Louis airplane suspended at the door. They had a terrific mariachi and didn't seem to mind this tourist traipsing in with two kids in tow.

He ordered una cervesa y dos Coca-Colas. He would then request his favorite oldies. I mean really oldies from the days of the Mexican revolution: La Adelita, Valentina, Cárcel de Cananéa. From time to time some legless customer would break out in a full throated solo - to our delight and everyone else's.

So I learned this song many years before Linda Ronstadt recorded it on “Canciones de mi Padre” – because mi padre taught it to me.

I include many more verses below than those I actually sing. It is a really long song but I thought you might like to see the whole set.

Lyrics: 

Voy a dar un pormenor, de lo que a mí me ha pasado:
que me han agarrado preso, siendo un gallo tan jugado.

Me fui para el Agua Prieta a ver quien me conocía,
y a las once de la noche me aprehendió la policía.

Me aprehendieron los sherifes al estilo americano,
por ser hombre de delito, todos con pistola en mano.

Me enviaron a Cananea atravezando la sierra,
no me les pude pintar, por no conocer la tierra.

Al llegar a Cananea, allí perdí la esperanza,
porque allí fui consignada al juez de Primera Instancia.

A otro día por la mañana me raparon la cabeza,
porque me iba a visitar l’Administrador de mesa.

Me sacaron un recibo de la Casa del Congreso
donde preguntaba el juez: ¿sabe usted porque está preso?

Yo les contesté muy serio, poniéndome muy formal:
No me han de formar un templo ni un palacio de cristal.

La cárcel de Cananea está situada en una mesa,
en ella fui procesado por causa de mi torpeza.

De tres amigos que tengo ninguno me quiere hablar,
empezando por “El Chango”, “El Leoncito” y “El Caimán”.

Despedida no la doy, porque no la traigo aquí,
se la dejé al Santo Niño y al Señor de Mapimí.

Ya con esta me despido por las hojas de un granado,
aquí se acaba el corrido de este gallo tan jugado.

Instruments: